viernes, 31 de diciembre de 2010

El pozo*


Mi hermano Alberto cayó al pozo cuando tenía cinco años. Fue una de esas tragedias familiares que sólo alivian el tiempo y la circunstancia de la familia numerosa. Veinte años después mi hermano Eloy sacaba agua un día de aquel pozo al que nadie jamás había vuelto a asomarse.

En el caldero descubrió una pequeña botella con un papel en el interior.

"Este es un mundo como otro cualquiera", decía el mensaje.


*Luis Mateo diez

4 comentarios:

  1. Ohhh! Me encanta la minificción; esta en particular es fascinante :)

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  2. see see nanoliteratura a la càrte!!! muuuuuuuy buen cierre de microrrelato... y de año!

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