domingo, 11 de septiembre de 2011






El negro gruñe, busca roña,
el resto no da bola.
El negro tiene bronca,
el resto tiene hambre.
Entonces el negro se abalanza
sobre el petizo y lo caza del cuello.
El resto espera.
Cuando el negro se termina de sacar la bronca,
el resto, medrosamente, se acerca
y se saca el hambre.

7 comentarios:

  1. ay Pablo cuánto tiempo sin leerte, y estas sensaciones de querer salir corriendo...

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  2. sacar el hambre a bocados, llenarse de sangre el vacío...

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  3. Hola Pablo!! gracias por leerte
    un entero abrazo

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