lunes, 31 de mayo de 2010

Leonardo


Dejaste en la arena seca
una esposa
a la que amas tibiamente
y dos hijos que todavía
piensan que sos inmortal.

Sin darte cuenta
volviste a usar shorts
por arriba de la rodilla,
y ahora ves a un montón de tipos
en short.

Cuando eras chico
te dijeron que cruzando el mar
estaba África, pasaron los años
y seguiste mirando
cada tanto la línea del horizonte
por si aparecía
el cuello de una jirafa.

Leonardo, en vez de corazón
tenés una latita reluciente,
cuando das un paso
se abre la latita,
al siguiente
se cierra.

5 comentarios:

  1. Excelente... por ahí, mirando el horizonte, podamos ver algún que otro golazo.

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  2. Me imaginé la latita como una alcancía. Pero seguro que son cosas de mi cabeza.

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