jueves, 12 de noviembre de 2009
Acá está lloviendo
Se siente el olor a tierra,
por la ventana del living
entra una brisa
seguida de otra que la rempuja
hasta la cocina; de noche al viento
no se lo ve, pero se oyen perros
ladrando en las terrazas
y se oye el ruido que hacen las hojas al rozarse
movidas por el viento, como si la cuadra entera
estuviera friéndose.
Está a punto de largarse
y el viento y el olor a tierra, y a metal, y a piedras,
son demasiado fuertes, y en este momento
la naturaleza nos da miedo,
aunque caminemos confiados
por nuestro living,
sabiendo que la casa va a aguantar
porque es de ladrillo y cemento.
Llueve, se vuelan las cortinas
que nos regaló tu mamá,
que de tan feas
nos terminaron gustando,
un diluvio,
se encuentran un frente de aire frío
con un frente de aire caliente
y ahí tenés, mañana en el noticiero
seguro aparece un descuidado
flotando panza arriba.
Cierro la ventana y las cortinas
que nos regalo tu mamá
mueren contra el vidrio repartido,
y ahora no se oye el viento, queda un ruido sordo
de gotas en el vidrio.
lunes, 9 de noviembre de 2009
La nave
aterrizó un ovni en el patio de casa.
Se posó suavemente en el piso
y apagó el motor.
Habremos pasado unos diez segundos así, mirándonos.
Después volvió a encender el motor
y se fue volando.
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